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jueves, 22 de agosto de 2013

DESDE LA TERRAZA

Amanecer


Quiero compartir esta foto tomada desde nuestra terraza hace un par de días atrás. Una jaula del mismo tipo, de Chimbarongo, partiò conmigo a Inglaterra en unas de mis visitas a Chile.  En lugar de un pájaro prisionero, una planta.

CREMA CHANTILLY (QUE GUARDA SU FORMA) Y TORTA DE MERENGUE CON FRAMBUESAS

Hasta aquí yo evitaba hacer crema chantilly porque duraba poco sin ponerse medio aguachenta. Ahora encontré una receta en internet que es genial.  Es la que sigue:

CREMA CHANTILLY ESPECIAL


-1 paquete de queso crema (cream cheese) light- 8 onzas
-1/2 taza de azúcar blanca
-1 cuch. té esencia vainilla
-1/2 cuch. té esencia de almendras

Lo anterior se bate con batidora eléctrica hasta que el azúcar se haya disuelto.   Se le agrega entonces

-2 tazas (16 oz) de crema para batir

Se bate todo hasta que se formen puntas que se mantienen.  Queda espectacular.  Alcanza para decorar tres niveles de torta. Sirve también para cubrir fruta.

Con esta crema hice una torta de merengue con frambuesas para el cumpleaños de Andrea y otra, recién, porque vamos a celebrar el cumpleaños esta tarde de dos amigas queridas, Regina y Carmen Gloria, integrantes del grupo que nos reunimos cada cierto tiempo para hablar de literatura, del mundo, de política, de todo, y también de recetas.  Eso me gusta de las mujeres, se puede hablar con ellas de los temas más elevados, más interesantes, pasar por las copuchas y llegar a las recetas de cocina.Y volver. Hoy el hijo de Miru, que es un mago profesional, además nos va a hacer una demostración de magia.   Aquí va la receta:

TORTA DE MERENGUE CON FRAMBUESAS


-3 placas de merengue de unos 20 cms.
-1 receta crema chantilly (arriba)
-1 - 1 1/2 taza de frambuesas (a gusto y que no se derrumbe la torta)

Se hace por capas con crema y frambuesas y al final se cubre con lo que queda de crema (calcular para que quede).

domingo, 4 de agosto de 2013

QUICHE DE VERDURAS SIN BASE

QUICHE DE VERDURAS SIN BASE (cualquier mezcla de verduras que se quiera)

El quiche, como se sabe, lleva una base de masa que a veces se cuece antes, otras al mismo tiempo que el relleno del quiche.  Decidí anoche no hacer la base, sólo el relleno.  Éramos 7 y no se trataba de apenas llenarlos con pan, jamón o mariscos o pescado, o queso, ensalada, que es lo que comemos muchas veces Alfredo y yo en la noche, más una rica sopa de verduras. Aparte de que la Rocío, una de las nietas, es vegetariana. La Andrea había traído hartas verduras orgánicas – espinacas, zapallitos italianos, tomates – que había comprado en la feria orgánica de La Reina.  De estas preciosas verduras tomé dos zapallitos que la Andrea cortó en torrejas delgadas, pero sin exagerar, algo de una espinaca de hojas pequeñas que habíamos comido al almuerzo, también tomates  que se habían aliñado entonces para ensalada.  Freí harto rato un poco de cebolla en un sartén hondo, le puse 2 cucharadas té rasas de paprika.  Luego ahí mismo eché los zapallitos cortados, los salté como 10 minutos, luego los tomates y la espinaca y al final agregué una cucharada té de mostaza.  Aparte tenía un poco de crema – debe haber sido como 120 ml – que completé con el jugo que les salió en el sartén a las verduras saltadas, de un suave color rojo por la paprika, más leche, hasta tener unas dos tazas.  Batí 3 huevos (quizás con 2 baste) más una yema que quedó del pisco sour a la peruana del almuerzo, les agregué  batiendo 2 cucharadas soperas llenas de harina, muy de a poco para que no se formaran grumos, y luego la mezcla de crema, leche, jugo de las verduras del sartén.  Una vez saltadas coloque las verduras en una fuente de greda aceitada y encima queso  mantecoso Huentelauquén, el mejor queso de ese tipo, según mi opinión.  La cantidad de queso fue siete torrejas delgadas, una por persona, que desmenucé y esparcí por toda la fuente.  Encima vertí el batido.  Lo llevé a horno precalentado mediano a caliente, lo que sirvió también para calentar nuestro living, ya que ha hecho  harto frío aquí en Tunquén, y como que la estufa a gas no alcanzaba anoche a calentar la enorme pieza.  Cuarenta y cinco minutos después, la gloria.

La receta aproximada va a continuación: Precalentar horno a 180°

½ cebolla cortada en juliana
2 cuch. té rasas de paprika o pimentón molido
2 zapallitos italianos cortados en rodelas
1 tomate grande picado (yo usé los de una ensalada del almuerzo)
1 taza espinaca cocida (usé la que quedó también del almuerzo)
1 cuch. té mostaza dijon, sal, pimienta
3 huevos
2 cuch. soperas llenas de harina
2 tazas (14-16 oz.) crema+jugo del sartén+leche
50-60 g queso mantecoso.

Hornear 45 minutos hasta que esté dorado.

miércoles, 31 de julio de 2013

CREMA DE VERDURAS versiòn fàcil

El otro día inventé la siguiente crema de verdura, muy fácil de hacer.  Queda fantástica.  

Obvio que lo más probable es que alguien otro u otra ya la tenía inventada.


Crema de verduras versión fácil

(6 personas ) escaso colesterol

Se coloca todo de una vez, sin freir nada, en una olla de greda (o corriente) y se hierve por 30-40 minutos.  Al final se pasa por la licuadora.

1/2  cebolla partida en 3-4 pedazos
2 ajos ( para la salud)
1 cuch. sopera aceite de oliva o de uva
aliño completo y posibles condimentos
1 taza o taza y media de verduras picadas grandes (puerros, acelgas, espinacas, brócoli, zanahorias, coliflor, zapallito italiano, o zapallo, etc, maíz )
1 lt agua hervida+
1-2 cubos caldo ( a menos que se tenga caldo hecho en casa)
3/4 cuch. té aliño completo 
1 taza leche descremada o 2.5 cuch. soperas colmdas leche en polvo+1 taza agua
sal, pimienta, (quizás una cucharita té de esta última, más cantidad queda picante)
Posibles condimentos
nuez moscada , ají de cayena, páprika, pesto en frasco, mostaza en polvo, mostaza de dijon, roquefort
curry, semillas de cilantro.
Para la crema de zanahorias estragón y cáscara naranjas .
También jengibre y cilantro fresco
Para la crema de zapallitos  1 tomate, 1 cuch. té semillas de cilantro, 1 hoja laurel, ½ cuch. té tomillo, jugo medio limón.
Para el zapallo: 1/2 cuch. té nuez moscada, 1 cuch. té canela, 1 cuch. té jengibre molido

POESÍA: COSAS QUE PASAN

Me suelen impresionar por días las noticias violentas de la televisión.  Una noticia  venida de los conflictos en Siria me impactó incluso más y me quedó rondando hasta que la incluí en la poesía siguiente:

COSAS QUE PASAN

Se oye el sonido de tazas en  la cocina
los pasos de la Luisa sobre el piso de madera
árboles melancólicos que emergen
como islas en el río detenido
los maceteros recogiendo el agua
que incesante
cae sobre la terraza

En medio de la calle
se come
las entrañas
del enemigo
mientras espera que
las grandes potencias
le traigan
misiles

El frío que todo lo cala
nuestra conversación hecha de olvidos
discutiendo palabras
sobre un plato de manzanas
naranjas peladas



PASTA CON SALMÓN - VERSIÓN 3.

En septiembre del año pasado había comenzado a publicar diariamente el menú del día y entre estos menús, publiqué la primera versión de esta receta.  Ahora viene otra versión, con el antecedente de haber preparado la misma salsa blanca para un chupe de centollas que hice el otro día, inspirado en el chupe de locos delicioso que comimos hace unas semanas al almuerzo en casa de nuestra amiga Erika. Publicaré esa receta en entrada aparte.

Nuestro nieto Leo está de visita en Chile y en los últimos días de su estadía se está quedando con nosotros.  Para nosotros es una alegría tenerlo.  Como la comida principal nuestra es al almuerzo y en la noche solemos comer algo liviano, estos días tengo que pensar en preparar una comida de verdad en la noche, ya que él está acostumbrado en Inglaterra a comer la comida principal a esa hora. Y es un muchacho, y come más que nosotros.  El otro día preparé carne al curry con un resto de asado del freezer y anoche hice el siguiente plato, también con algo sacado del freezer.  Siempre que preparo cualquier plato, lo que queda lo pongo en cajas plásticas tapadas que luego van al freezer.  ¡La cantidad de veces que improviso un plato con estos “excedentes”!  La receta a continuación podría "estirarse" con champiñones saltados.

Pasta con salmón en salsa blanca  (3-4 personas)

Mientras se cuece la pasta, se prepara la salsa blanca a continuación


Salsa blanca especial   
se puede hacer con leche solamente, incluso semi-descremada

1 oz mantequilla (30 gr)
1 oz harina (30 gr)
1 cebollín picado finito o 1 cuch. cebolla rallada 1/2 cuch. té de mostaza en polvo o 1 cuch. té mostaza preparada
3 cuch. sopera perejil picado
1-2 cuch. té rasas de paprika (o pimentón en polvo)
2 cuch. té de jugo de limón
sal, pimienta y pimienta de cayena, unas gotas de ají
(1 - 2 cuch. té esencia de anchoa o salsa inglesa)
5 fl oz de crema  (1 tarro crema Nestlé de 160 ml)
5 fl oz (150-160 ml)  leche


El cebollín se salta en la mantequilla, se agrega la harina de a poco, revolviendo mientras se agrega, luego todos los aliños. Se añade la mezcla de crema y leche de a poco, revolviendo siempre.
Al final, para que la salsa no sea tan espesa, agregar un poco más de leche.

Agregar a la salsa

1 – 1 ½ taza salmón cocido picado (yo lo hice con restos de un salmón asado al eneldo envuelto en papel de aluminio aceitado, que tenía en el freezer)  Probaré esta receta con restos de cualquier pescado o con atún en lata


viernes, 26 de julio de 2013

LAVADORA DE ROPA Y OTROS ASUNTOS AFINES

Mi prima Marcela me envió un enlace para una conferencia TED, muy interesante, que se refería al consumo de electricidad en el mundo, y cómo se puede prever que será este consumo en el futuro cuando cada vez más personas tengan acceso a artefactos eléctricos. Le envié esta respuesta, recordando los primeros tiempos del exilio:

Gracias, Marcela, sumamente interesante. Por el título, pensé que el sueco que daba la conferencia TED iba a hablar sobre una manera alternativa de lavar, como la que apliqué yo cuando llegamos a Hastings y arrendamos una casa que tenía una máquina de lavar muy básica y pequeñita y nosotros eramos ocho. No hubiéramos tenido la plata en ese momento para comprar una lavadora adecuada.  Me acordé entonces del método que usaba una amiga yugoslava para lavar alfombras y frazadas, que consistía en echar estos elementos a la tina con detergente para que se remojaran un poco.  Luego ella se metía de pié en la tina y comenzaba a caminar, ida y vuelta, pisando todo hasta que pensaba que las frazadas o alfombra ya estaban limpias.  Sacaba el tapón, las escurría, se paraba encima del montón para escurrirlas un poco más, enjuagaba todo dos-tres veces, las escurría de nuevo y luego las tendía en el jardín a secar.  Yo adapté este método para lavar los cerros de ropa que salían con nosotros ocho, sábanas y toallas incluidos.  Ponía la ropa a remojar en la tina, me metía a la tina a caminar para allá y para acá pisando la ropa, mientras leía el diario.  Luego seguía todo el proceso de enjuague, más estrujado y luego un largo proceso de estrujar la ropa más grande en una pequeña máquina estrujadora que también venía con la casa. Luego salía al jardín a tender la ropa al sol, cuando lo había en esa Inglaterra de tiempo tan cambiante.  La ropa quedaba impecable, nunca estuvo más blanca, y yo nunca he estado más informada, luego de leer tanto diario pisando ropa en mis caminatas para allá y para acá.